18 de abril 2018

 

PANEL DEBATE SOBRE ETICA Y PATRIMONIO

Miercoles 18 de abril - Lugar Palacio Legislativo - Horarios: de 09,00 a 13,00 y de 17,30 a 20,30 hs.

Panelistas:

1) Ricardo Alonso (Patrimonio Paleontológico)
2) Magdalena Barreiro (Patrimonio Arqueológico y Antropológico)
3) Daniel Escotorín (Patrimonio Histórico)
4) Sergio Perotta (Patrimonio Arquitectónico)
5) Juan José Saud (Patrimonio Natural Ambiental)
6) Claudio Omar Arnaudo (Patrimonio Museístico)
7) Eduardo Medina (Patrimonios del Interior de la Provincia)
8) Diputado Provincial Manuel Pailler
Coordinador: José de Guardia de Pont

La degradación de nuestro patrimonio tanto natural como cultural es fácilmente apreciable, el descuido y las múltiples agresiones a importantes monumentos arqueológicos e históricos, el comercio ilegal constante de material arqueológico y paleontológico, la demolición de edificios del patrimonio arquitectónico como así también la depredación de nuestro medio ambiente muestran que no ha sido para los salteños en particular y para los argentinos en general, prioritario la preservación de su identidad natural y cultural, ni aún con miras a los beneficios económicos que dicha preservación significan a partir del turismo.

En la provincia de Salta, por ejemplo, en cuanto al régimen legal se cuenta con una ley que data del año 1991 – Ley 6649 – que nunca fue reglamentada, salvo su art. 2, por lo que su eficacia es casi nula. Esta norma es sobre el acervo paleontológico, arqueológico, artístico e histórico documental. Patrimonio Cultural de la Provincia. Dicha norma que pretende ser abarcativa fue implementada a medias y a criterio de algunas actores sin tener la precisión necesaria para la seriedad del caso. Debe destacarse entre sus graves falencias la inexistencia de presupuesto definido y de un sistema de sanciones adecuado a la naturaleza de los bienes a proteger. Tampoco presenta una concepción integradora del patrimonio natural con el cultural como lo impone una legislación moderna.

Ahora bien, la preservación del patrimonio salteño es un mandato constitucional por lo que de ninguna manera es optativo para los ciudadanos y el Estado, las tomas de decisiones tanto públicas como privadas deben partir de este precepto, y el proceso de evaluación y acción debe ser participativo, ello implica involucrar a la ciudadanía que representará la herramienta valiosa e indispensable para una verdadera protección.

ENTRE LA PRESERVACIÓN Y LA MERCANTILIZACIÓN DEL PATRIMONIO
Preparándonos para el Panel debate de "Etica y Patrimonio" que se desarrollará en la Legislatura Provincial en la jornada del día Miércoles 18 de abril, nos adentraremos al problema ético central que nos conmueve de alguna manera y hace, a las luces de la razón, entender sobre el fracaso sistemático, cuando tratamos de impulsar una ley "seria y específica" de preservación patrimonial.
El Patrimonio Cultural es decir, el sustento, la base de las ideas, significados, valores, sentimientos y experiencias humanas por muchas razones que esgrime la globalización ha sido convertido en un producto de consumo generado desde las industrias culturales. Se puede decir que es uno de los fenómenos más representativos de las transformaciones socioculturales en la época contemporánea y se refiere a los cambios en los modos de producción y consumo del patrimonio cultural por la industria del turismo.
Si bien desde el arte, los sentimientos crean objetos, desde la publicidad las mercancías ofertan esos sentimientos, o dicho de otro modo, ya no hay una construcción de sentido, sino una procuración del mismo, y este sentido, por lo general, es la perpetuación de una dependencia al mercado. De la misma manera así como el patrimonio cultural marca la identidad de una cultura, es transformado en un producto que está sujeto a las mismas reglas y mecanismos de producción y distribución que cualquier otra mercancía.
En otras palabras la mercantilización busca que la cultura sea cosificada, convertida en un producto o mercancía que se vende y se compra, y que al igual que otros productos y bienes materiales, respondan al proceso de elaboración, distribución y comercialización industrial en masa: con propietarios, trabajadores, intermediarios, consumidores.

En la otra orilla del materialismo humano está la acción de preservar, la cual consiste en cuidar, amparar y defender con anticipación, con el objetivo de evitar un eventual perjuicio o deterioro. Y si hablamos de patrimonio estamos hablando no de un producto sino de un proceso que suministra a las sociedades un caudal de recursos que se heredan del pasado, se crean en el presente y se transmiten a las generaciones futuras para su beneficio. Es una esencia, una fuerza que determina nuestra identidad y nuestra forma de ser y de sentir. Es algo que no se vende ni se compra.

Algo absolutamente innegociable como nuestra misma Patria !!!

José de Guardia de Ponté

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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