LOS NOMBRES DE LA FILOSOFÍA PERIFERICA

El pensamiento decolonial, que ya tiene más de 50 años de recorrido sin mucho éxito pero con gran esfuerzo busca descorrer las cortinas del eurocentrismo y crear un pensamiento propio. Para ello es muy necesario comenzar entendiendo el mecanismo del pensamiento eurocéntrico.

Como muchos saben el eurocentrismo radica el principio de la filosofía en Grecia, olvidándose convenientemente de la filosofía china, hindú y de Egipto. Pero bueno, partamos de la base del pensamiento de Parménides que infería que “el ser ES y el no ser NO ES”, que al margen de las interpretaciones convencionales nos da cuenta también del centralismo social de la polis griega que definía a “quienes eran” y “quienes no”. El “Ser Humano” era el ciudadano de la Polis, que excluía de buenas a primeras a todo habitante de fuera llamado “bárbaro”. Pero… dentro de la polis también existían sujetos que “no eran”, las mujeres, los niños, los esclavos y los bárbaros aceptados que trabajaban de siervos o de campesinos. Como podemos apreciar los excluidos eran mucho más que los incluidos y esa condición se mantuvo luego en toda la historia de la Civilización Occidental y Cristiana de la Edad Media y de la Moderna, y convengamos también, bajo la alfombra moralina de la Edad Contemporánea. Hoy en día, existen ciudadanos de primera, de segunda y hasta de tercera en el gran imperio de los Estados Juntos de Arriba.

Muchos de los grandes doctores en filosofía de América han sido grandes comentaristas de Immanuel Kant, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, Martin Heidegger y hasta de Karl Heinrich Marx, por supuesto, y eso doctores hasta se atrevieron a decir que no existía la filosofía latinoamericana… por supuesto que eran sucursales del pensamiento eurocéntrico, colonias mentales, simples voceros o parlantes sin entender o saber que a partir de 1970 filósofos latinoamericanos empezaron a pensar con mente propia y aunque perseguidos, muchos desaparecidos, extraditados han seguido creciendo hasta nuestros días.

Martin Heidegger decía que la filosofía occidental era el mundo de la filosofía y desde Francia años después le salió al cruce un filósofo de origen Judío llamado Emmanuel Lévinas, que en severa crítica le refutó diciendo “el mundo y el otro” o sea una alteridad a Europa, y los filósofos americanos concordaron que eran ese “otro”, el pensamiento periférico a la filosofía eurocéntrica del mundo.

Es menester afirmar que desde el centro del pensamiento europeo ya se vislumbraba este pensamiento emergente, Jean Paul Sartre afirmaba en su trabajo “Crítica a la Razón Dialéctica” que el pensamiento como dialéctica debía pasar de la totalidad dada a otra totalidad futura, y ese pasaje es justamente dado por un proceso dialéctico que podría explicar al mundo desde el “otro”, desde el de abajo, desde el excluido, desde el oprimido y fundamentalmente desde el periférico.

Nombres como Augusto Salazar Bondy, Leopoldo Zea, Anibal Quijano, Enrique Dussel, Walter Mignolo, Santiago Castro Gómez, Antonio Negri, Michael Hardt, Fredric Jameson, Slavoj Zizek, María Lugones, Edward Said, Gayatri Spivak, Ulrich Beck, Boaventura de Souza Santos, Arturo Escobar, Silvia Winters, Edgardo Lander, Sueli Carneiro, Djamila Ribeiro, Nelson Maldonado, Néstor García Canclini, Catherine Walsh, Fernando Coronil, Rita Segato, Lewia Gordon, Paulo Freire, Lélia Gonzalez, Günter Rodolfo Kusch, Karina Ochoa, Ochy Curiel, Ramon Grosfoguel y tantos otros. Nombres que muy pocos conocen, nombres sin espacios ni publicidad. Nombres que no figuran en los programas educativos de todos los niveles. Los nombres de la periferia.

En contrapartida a las ideas colonizadoras y deshumanizantes de los libertarios del pensamiento austríaco, que hoy parecen tener exito en un mundo golpeado por las guerras y las pandemias, se le opone otra visión de origen sudamericano y liberador. Es el pensamiento decolonial y la Filosofía de la Liberación, que ya tiene más de 50 años de recorrido sin mucha prensa... pero con un gran esfuerzo busca correr las cortinas del eurocentrismo, el neoliberalismo y la "mar en coche" y crear un pensamiento propio indoamericano.

Quizás deberíamos empezar con la tensión entre Augusto Salazar Bondy y Leopoldo Zea. El debate entre estos dos pensadores desarrollado principalmente a partir de sus libros ¿Existe una filosofía de nuestra América? (1968-1969) y La filosofía americana como filosofía sin más (1969), fue uno de los antecedentes intelectuales más importantes de la Filosofía de la Liberación. Su importancia no radica únicamente en que ambos discutieran si existía una filosofía latinoamericana, sino en que transformaron esa pregunta en un problema histórico, político y cultural: ¿cómo filosofar desde sociedades marcadas por la dependencia, el colonialismo y la dominación?
La polémica no produjo una doctrina única. Más bien, estableció el campo de problemas dentro del cual surgieron distintas corrientes de la Filosofía de la Liberación durante la década de 1970.
1. Salazar Bondy: la filosofía latinoamericana como pensamiento condicionado por la dependencia
Salazar Bondy sostuvo que la filosofía latinoamericana había sido, en gran medida, inauténtica y defectiva. Esto no significaba que careciera de valor individual ni que no existieran pensadores originales. Su argumento era estructural: las sociedades latinoamericanas vivían en condiciones de dependencia económica, política y cultural, y esas condiciones limitaban la capacidad de producir un pensamiento autónomo.
La cultura latinoamericana era, por ello, una “cultura de la dominación”. La filosofía reproducía esa situación cuando importaba doctrinas europeas o norteamericanas sin someterlas a una crítica desde las necesidades históricas propias. La autenticidad filosófica no podía alcanzarse simplemente mediante la afirmación de una identidad latinoamericana; exigía transformar las estructuras sociales que producían la dependencia.
De este diagnóstico se desprendía una consecuencia decisiva: la filosofía debía abandonar su supuesta neutralidad académica y convertirse en una práctica vinculada con la liberación. Su función consistía en analizar críticamente la dominación, replantear los problemas desde la situación latinoamericana y contribuir a los procesos sociales de transformación.
En este sentido, Salazar Bondy introdujo en la discusión tres elementos que serían centrales para la Filosofía de la Liberación:

  • La situacionalidad del pensamiento: toda filosofía surge desde una determinada realidad histórica.
  • La relación entre filosofía, dependencia y poder.
  • La necesidad de que el pensamiento contribuya a una praxis liberadora.

2. Zea: la filosofía latinoamericana como filosofía universal situada
Leopoldo Zea objetó el diagnóstico excesivamente negativo de Salazar Bondy. Para Zea, afirmar que la filosofía latinoamericana era inauténtica podía conducir a desconocer una tradición intelectual que, desde la colonia y las independencias, había reflexionado sobre la libertad, la emancipación y la identidad histórica de América Latina.
Su respuesta principal fue que los latinoamericanos no necesitaban crear una filosofía completamente nueva ni buscar una esencia filosófica exclusivamente americana. Debían hacer filosofía “sin más”: formular preguntas universales desde su propia circunstancia histórica. Lo latinoamericano no debía entenderse como una limitación localista, sino como el punto de partida concreto desde el cual se participa en la universalidad.
Zea desplazó así el problema. Para Salazar, la pregunta era si existía una filosofía auténtica y original. Para Zea, la cuestión fundamental era si los latinoamericanos podían ser reconocidos como sujetos plenamente humanos y filosóficos dentro de una tradición que históricamente los había colocado en una posición subordinada.
Su propuesta produjo tres efectos importantes:

  • Revalorizó la historia de las ideas latinoamericanas como parte de la historia de la filosofía.
  • Rechazó la oposición entre una filosofía “universal” europea y un pensamiento latinoamericano meramente particular.
  • Defendió la posibilidad de acceder a lo universal mediante la conciencia de la propia situación histórica.

Zea no defendía una celebración ingenua de todo el pasado latinoamericano, y Salazar Bondy no negaba que existieran elementos valiosos en la tradición regional. La diferencia consistía en el punto de partida: Salazar comenzaba por la crítica de la dependencia; Zea, por la afirmación histórica del sujeto latinoamericano.
4. La transformación de la pregunta filosófica
La principal influencia del debate fue que modificó la pregunta tradicional por la existencia de una filosofía latinoamericana. La discusión dejó de ser exclusivamente historiográfica —“¿hay o no hay filosofía en América Latina?”— y se convirtió en una pregunta práctica:
¿Qué tipo de filosofía puede surgir desde una situación de dependencia y contribuir a superarla?
Este desplazamiento fue fundamental para la Filosofía de la Liberación. La filosofía ya no debía ser evaluada solamente por su coherencia conceptual o por su pertenencia a una tradición académica. También debía preguntarse:

  • ¿Desde qué lugar social y geopolítico se piensa?
  • ¿A quién beneficia el pensamiento?
  • ¿Qué formas de dominación reproduce?
  • ¿Qué sujetos históricos reconoce o excluye?
  • ¿Puede contribuir a transformar la realidad?

Adriana Arpini ha señalado que la polémica puso en juego la relación entre la práctica filosófica y el compromiso político. El debate trascendía a sus dos protagonistas porque discutía qué debía entenderse por filosofía y cuál era su función en sociedades dependientes.
5. La influencia sobre Dussel y la Filosofía de la Liberación
La Filosofía de la Liberación retomó elementos de ambos autores, aunque los reorganizó en una nueva síntesis.
De Salazar Bondy heredó:

  • La crítica de la dependencia cultural.
  • La denuncia de la filosofía subordinada a los centros de poder.
  • La exigencia de pensar desde América Latina.
  • La conexión entre filosofía y transformación social.
  • La importancia de atravesar primero un momento de negatividad: reconocer la dominación antes de afirmar una identidad liberada.

De Zea heredó:

  • La recuperación de la tradición histórica latinoamericana.
  • La crítica al universalismo eurocéntrico.
  • La idea de que lo universal no pertenece exclusivamente a Europa.
  • La afirmación del latinoamericano como sujeto histórico y filosófico.
  • La necesidad de interpretar la historia de las ideas como una lucha por el reconocimiento.

Enrique Dussel radicalizó ambos aportes. Coincidió con Salazar en que la filosofía debía partir de la dependencia y la dominación, pero consideró necesario preguntar quién era el sujeto concreto que sufría esa situación. Por eso desarrolló las categorías de exterioridad, alteridad y Otro. El sujeto de la liberación no era únicamente una cultura dependiente o una nación periférica, sino también el pobre, el indígena, el trabajador, la mujer y los grupos excluidos por la totalidad moderna y colonial.
Al mismo tiempo, Dussel se aproximó a Zea en la crítica del eurocentrismo. La filosofía latinoamericana no debía limitarse a imitar a Europa, pero tampoco encerrarse en un particularismo regional. Debía contribuir a una universalidad distinta, construida desde las víctimas y desde el diálogo entre culturas históricamente subordinadas.
6. De la “filosofía latinoamericana” a la “filosofía de la liberación”
La polémica también ayudó a producir un cambio de denominación y de programa. La cuestión dejó de ser únicamente la existencia de una filosofía latinoamericana y pasó a ser la posibilidad de una filosofía de la liberación.
Esta diferencia es significativa:

  • “Filosofía latinoamericana” puede referirse a una tradición intelectual, una identidad cultural o una historia de ideas.
  • “Filosofía de la liberación” designa una práctica crítica que toma partido frente a la dominación y busca contribuir a su superación.

En la década de 1970, especialmente en Argentina, esta nueva orientación se vinculó con los debates sobre el pueblo, el populismo, la dependencia, la revolución y la relación entre filosofía y política. La publicación de la Revista de Filosofía Latinoamericana en 1975 expresó institucionalmente ese nuevo estilo de filosofar.

7. Límites y tensiones heredadas
La influencia del debate fue también problemática. La posición de Salazar Bondy podía parecer demasiado pesimista al definir la filosofía latinoamericana como inauténtica. Su criterio de autenticidad dependía, además, de una idea relativamente exigente de originalidad filosófica, cercana a los modelos académicos de la filosofía occidental.
La posición de Zea, por el contrario, podía correr el riesgo de afirmar que toda filosofía producida en América Latina era válida por el solo hecho de expresar una circunstancia histórica propia. La Filosofía de la Liberación intentó superar ambos riesgos: ni aceptar sin crítica cualquier producción cultural local, ni medirla exclusivamente según patrones europeos.
La solución liberacionista consistió en evaluar la filosofía por su relación con los sujetos oprimidos y con las estructuras históricas de dominación. Así, la autenticidad dejó de ser solo una propiedad de las obras filosóficas y pasó a vincularse con la capacidad del pensamiento para participar en procesos de liberación.

El debate entre Salazar Bondy y Leopoldo Zea influyó en la conformación de la Filosofía de la Liberación porque convirtió la filosofía latinoamericana en un problema de dependencia, reconocimiento, poder y transformación histórica.
Salazar Bondy aportó el diagnóstico de la cultura dependiente y la exigencia de una filosofía crítica, situada y comprometida con la liberación. Zea respondió afirmando que la filosofía latinoamericana no debía esperar a alcanzar una supuesta autenticidad futura, porque ya podía filosofar universalmente desde su propia circunstancia histórica.
La Filosofía de la Liberación surgió en buena medida de la tensión entre ambas posiciones. De Salazar tomó la crítica de la dominación; de Zea, la afirmación del sujeto latinoamericano y la disputa contra el eurocentrismo. Dussel y otros autores transformaron esa tensión en un nuevo proyecto: pensar desde la periferia, escuchar a los sujetos excluidos y convertir la filosofía en una práctica crítica orientada a la liberación.
En fórmula sintética: Salazar Bondy mostró por qué la filosofía latinoamericana debía liberarse de la dependencia; Zea defendió que podía hacerlo sin renunciar a la universalidad; la Filosofía de la Liberación intentó unir ambas exigencias mediante una filosofía situada, crítica y políticamente comprometida.

ENRIQUE DUSSEL: es filósofo, teólogo, historiador, articulista y académico argentino naturalizado mexicano. Es considerado uno de los fundadores de la Filosofía de la Liberación, una corriente de pensamiento que busca liberar a los pueblos oprimidos de América Latina.

La filosofía de la liberación es un diálogo crítico y reflexivo con los ideales filosóficos propuestos por la modernidad. Dussel enfatiza la necesidad de salir del eurocentrismo y de pensar por fuera del proyecto europeo. Además, resalta la importancia de las culturas pre-colombianas y la necesidad de poner en su justa perspectiva su significación.

Dussel es una figura importante en el ámbito de la filosofía, especialmente en lo que se refiere a la crítica de la colonialidad y la búsqueda de la liberación. Su trabajo ofrece una perspectiva valiosa y necesaria para comprender las dinámicas de poder y opresión que han moldeado y siguen moldeando nuestra sociedad.

ANIBAL QUIJANO destacado sociólogo y pensador humanista peruano, conocido por desarrollar los conceptos de "colonialidad del poder" y "colonialidad del conocimiento". Fue profesor en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos hasta 1995. Su obra ha sido influyente en los campos de los estudios decoloniales y la teoría crítica. Se comprometió con la "construcción de un nuevo orden social que sea realmente democrático e igualitario". No solo se preocupó por comprender intelectualmente hacia dónde se dirige la sociedad, sino que también evaluó las características del tipo de sociedad y examinó políticamente cómo podríamos llegar allí.

Aníbal Quijano emprendió la crítica contra el eurocentrismo en tres direcciones: la crítica al eurocentrismo como perspectiva de conocimiento; la crítica al eurocentrismo del “materialismo histórico”; y la crítica a la perspectiva eurocéntrica del propio legado de Marx.

WALTER MIGNOLO Walter Mignolo es un semiólogo argentino y profesor de literatura en la Universidad de Duke, en Estados Unidos. Ha publicado extensamente sobre semiótica y teoría literaria, y ha trabajado en diferentes aspectos del mundo moderno y colonial, explorando conceptos como la decolonialidad, la globalidad, el pensamiento fronterizo y la pluriversalidad.

Además, es reconocido por su trabajo en la crítica de la idea de América Latina desde una perspectiva decolonial, examinando la herida colonial y la opción decolonial. Su trabajo se centra en desafiar las narrativas eurocéntricas y occidentales de la modernidad y la colonialidad, y en proponer alternativas que surgen de las experiencias y perspectivas de aquellos que han sido históricamente oprimidos y marginados.

Las principales contribuciones de Walter Mignolo al pensamiento decolonial latinoamericano se centran en desafiar las narrativas eurocéntricas y occidentales de la modernidad y la colonialidad, así como en proponer alternativas desde una perspectiva decolonial. Algunas de sus contribuciones más destacadas incluyen:

1. Crítica de la modernidad y la colonialidad: Mignolo ha cuestionado las bases eurocéntricas de la modernidad y la colonialidad, argumentando que estas han perpetuado relaciones de poder desiguales y han marginado las voces y conocimientos de las culturas no occidentales.

2. Desarrollo del concepto de decolonialidad: Ha sido fundamental en la conceptualización y promoción del pensamiento decolonial, que busca descolonizar las estructuras de poder, conocimiento y representación impuestas por el colonialismo.

3. Exploración de la pluriversalidad: Mignolo ha propuesto la noción de pluriversalidad como una forma de reconocer y valorar las múltiples formas de conocimiento y cosmovisiones presentes en el mundo, más allá de la visión hegemónica occidental.

4. Análisis de la geopolítica del conocimiento: Ha investigado cómo las relaciones de poder geopolíticas influyen en la producción y circulación del conocimiento, destacando la importancia de descentralizar las perspectivas epistémicas y dar voz a las experiencias subalternas.

En resumen, las contribuciones de Walter Mignolo al pensamiento decolonial latinoamericano han sido fundamentales para promover una visión crítica de la modernidad, la colonialidad y el conocimiento, y para abrir espacios para la diversidad epistémica y la emancipación de las culturas oprimidas.

Todo lógica imperial tiene un centro neurálgico (el centro del poder) y una periferia que alimenta al centro con recursos de diversos tipos. Todo imperio ejerce su fuerza para lograr el desequilibrio adecuado y para establecer el enriquecimiento del centro por sobre la miseria y explotación de su periferia. Toda periferia es colonia.

Esta es la base de entendimiento para abrir una puerta de luz que pueda explicar lo que nos pasa de tener autoridades nacionales alineadas al “centro poder” y a la ultraderecha sionista.

Pasesmos a tres nombres claves:

EDWARD SAID. Destacado intelectual, crítico literario, teórico cultural y activista político palestino-estadounidense. Su trabajo en el campo de los estudios culturales y postcoloniales,

Defensor de la causa palestina y un crítico de las políticas imperialistas y neocoloniales. Su perspectiva interdisciplinaria y su compromiso con la justicia social lo convirtieron en una figura influyente en el ámbito académico y político.

Tuvo un impacto significativo en los estudios culturales y postcoloniales a través de su obra pionera "Orientalismo" y su enfoque crítico en la representación del Oriente en la cultura occidental. Algunos de los principales impactos de Edward Said en estos campos incluyen:

1. Desconstrucción del orientalismo: Said desafió la visión eurocéntrica y colonialista del Oriente que prevalecía en la academia occidental, argumentando que la representación del Oriente estaba ligada a la dominación imperialista. Su crítica ayudó a desmantelar las narrativas estereotipadas y sesgadas sobre el mundo árabe y musulmán.

2. Reconfiguración de las relaciones de poder: Said analizó cómo el conocimiento sobre el Oriente se utilizaba para justificar el dominio político y cultural de Occidente sobre las sociedades orientales.

3. Influencia en la teoría poscolonial: Said fue una figura influyente en el desarrollo de la teoría poscolonial al cuestionar las narrativas hegemónicas y promover la diversidad de perspectivas y voces en el ámbito académico.

En resumen, el impacto de Edward Said en los estudios culturales y postcoloniales radica en su crítica profunda al orientalismo, su reconfiguración de las relaciones de poder y su influencia en la teoría poscolonial, contribuyendo a una mayor conciencia crítica y una revisión de las narrativas dominantes en el ámbito académico y cultural.

EDGARDO LANDER es un reconocido sociólogo y activista venezolano, conocido por su trabajo en el campo de la sociología crítica, los estudios de la globalización y su activismo en temas relacionados con la democracia, los derechos humanos y el medio ambiente. Lander es profesor de la Universidad Central de Venezuela y ha sido una figura influyente en el ámbito académico y político de América Latina.

Ha realizado importantes contribuciones en el campo de la sociología crítica, abordando temas relevantes para la comprensión de la sociedad contemporánea. Algunas de las principales contribuciones de Edgardo Lander en este campo incluyen:

1. Análisis de la globalización: Lander ha realizado un análisis crítico de los procesos de globalización y su impacto en las sociedades latinoamericanas, destacando las desigualdades socioeconómicas, la pérdida de soberanía y la vulnerabilidad de los países en desarrollo frente a las dinámicas globales.

2. Promoción de la democracia participativa: Lander ha abogado por la construcción de una democracia participativa y plural, en la que la ciudadanía tenga un papel activo en la toma de decisiones políticas y en la formulación de políticas públicas. Su trabajo ha contribuido a impulsar el debate sobre la participación ciudadana y la necesidad de fortalecer los mecanismos de democracia directa.

3. Crítica a las políticas neoliberales: Lander ha criticado las políticas neoliberales y su impacto en las sociedades latinoamericanas, señalando las consecuencias negativas en términos de desigualdad, exclusión social y deterioro de los servicios públicos. Su enfoque crítico ha contribuido a visibilizar las dimensiones sociales y políticas de las políticas neoliberales.

4. Defensa de los derechos humanos y la justicia social: Lander ha sido un defensor de los derechos humanos, la justicia social y la sostenibilidad ambiental, participando activamente en movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil que luchan por la defensa de estos valores fundamentales.

En resumen, las principales contribuciones de Edgardo Lander en el campo de la sociología crítica se centran en su análisis de la globalización, su promoción de la democracia participativa, su crítica a las políticas neoliberales y su defensa de los derechos humanos y la justicia social en América Latina.

MARÍA LUGONES. Filósofa, teórica feminista y activista argentina, reconocida por su trabajo en los campos de la filosofía feminista, la teoría poscolonial y los estudios culturales. Se desempeñó como profesora en diversas universidades de Estados Unidos y fue una figura influyente en el ámbito académico y activista.

Entre las contribuciones más destacadas de María Lugones se encuentran su trabajo en torno a la interseccionalidad, la teoría poscolonial feminista y la crítica a las estructuras de poder y dominación en la sociedad. Lugones abordó temas como la violencia de género, el racismo, la colonialidad y la resistencia desde una perspectiva crítica y comprometida.

Lugones es conocida por su concepto de "mundo colonial/moderno" y su análisis de las formas de opresión y resistencia en contextos de colonialismo y patriarcado. Su enfoque interdisciplinario y su compromiso con la justicia social la convirtieron en una voz relevante en los debates contemporáneos sobre género, raza, clase y poder.

Algunas de las razones por las cuales la teoría poscolonial feminista es importante en el trabajo de María Lugones incluyen:

1. Análisis de las intersecciones de opresión: La teoría poscolonial feminista permite a Lugones analizar cómo las estructuras de poder colonial, patriarcal y racista se entrelazan y se refuerzan mutuamente para oprimir a las mujeres en contextos postcoloniales. Lugones examina las múltiples formas de opresión que enfrentan las mujeres y la necesidad de abordarlas de manera interseccional.

2. Visibilización de las voces marginadas: La teoría poscolonial feminista enfatiza la importancia de visibilizar las experiencias y perspectivas de las mujeres marginadas y subalternas en la narrativa dominante. Lugones se compromete a dar voz a aquellas que han sido silenciadas o excluidas, destacando la diversidad de experiencias y resistencias en contextos postcoloniales.

3. Crítica a las estructuras de poder: Su trabajo desafía las jerarquías de poder establecidas y aboga por la transformación social y política hacia la justicia y la equidad.

En resumen, la teoría poscolonial feminista es fundamental en el trabajo de María Lugones porque le permite abordar de manera crítica las intersecciones de opresión, visibilizar las voces marginadas y cuestionar las estructuras de poder en contextos postcoloniales, contribuyendo a una comprensión más profunda y comprometida de las experiencias de las mujeres en el mundo contemporáneo.

La fuerza de la estupidez prima y el podrido imperio occidental la ejerce sin escrúpulos ni vergüenza. Any Rand ya nos decía por 1980 que “Cada aspecto de la cultura occidental necesita un nuevo código ético -una ética racional- como condición previa para el renacimiento”.

El mundo se cae a pedazos, toda la parafernalia de barnizar, pintar, camuflar, ocultar y mentir se derrumbó y el nauseabundo espectáculo se muestra hoy con dura crueldad, pero sin que nadie le importe demasiado. La alfombra que cubría la mugre acumulada por siglos de la civilización occidental y cristiana se ha retirado para mostrarse pornográficamente y sin remilgos a una sociedad absolutamente indiferente.

a

La corriente decolonial es un enfoque crítico que busca develar y desafiar las estructuras de poder colonial presentes en la sociedad. Esta corriente cuestiona las formas tradicionales de conocimiento y propone una revalorización de los saberes y perspectivas históricamente marginales. A través del análisis de las relaciones de poder y la colonialidad, esta corriente de pensamiento busca promover la justicia social y la liberación de los pueblos oprimidos.

Damos tres nombres más para vuestro conocimiento:

SANTIAGO CASTRO GÓMEZ. Es un filósofo colombiano nacido en Bogotá en 1958. Actualmente, es profesor en la Pontificia Universidad Javeriana. Castro-Gómez realizó sus estudios de Filosofía en la Universidad Santo Tomás y continuó su formación en las universidades Johann Wolfgang Goethe de Fráncfort del Meno y en la de Tubinga.

Es reconocido por su extensa trayectoria en el estudio de la herencia colonial en América Latina y se le suele asociar con el "giro decolonial". Sus aportes al mundo intelectual y al pensamiento latinoamericano son:

1. Crítica a la Modernidad: Castro-Gómez cuestiona la noción eurocéntrica de modernidad y propone una reflexión crítica sobre la colonialidad del poder, el saber y el ser en América Latina. Su trabajo busca desafiar las estructuras de poder impuestas por la colonización y promover una visión más inclusiva y diversa de la historia y la cultura latinoamericanas.

2. Descolonización del Conocimiento: aboga por la descolonización del conocimiento en América Latina. Critica la influencia de la epistemología occidental en la producción de conocimiento en la región y promueve la valoración de otras formas de saber y de entender la realidad, especialmente aquellas provenientes de las culturas originarias.

3. Interseccionalidad y Diversidad: destaca la importancia de considerar las intersecciones de las diferentes formas de opresión y discriminación en América Latina, como el racismo, el sexismo, la homofobia y la exclusión social. Su enfoque busca visibilizar la diversidad de experiencias y luchas de los pueblos latinoamericanos.

4. Diálogo Intercultural: promueve el diálogo intercultural y la colaboración entre diversos actores sociales, académicos y políticos en América Latina. Su trabajo busca generar espacios de reflexión y acción que contribuyan a la construcción de una sociedad más justa y equitativa en la región.

ARTURO ESCOBAR. es un reconocido antropólogo y profesor colombiano nacido en Manizales en 1952. Actualmente, es profesor en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, donde enseña Antropología y Estudios Latinoamericanos. Escobar es conocido por sus contribuciones al campo de la antropología, especialmente en relación con el desarrollo sostenible, la ecología política y los estudios poscoloniales.

Escobar es uno de los principales exponentes de la teoría del "posdesarrollo", que cuestiona las narrativas tradicionales del desarrollo económico y promueve una visión más holística y sostenible del progreso. Su trabajo se centra en comprender las interacciones entre la cultura, la economía y el medio ambiente, y aboga por enfoques alternativos que respeten la diversidad cultural y ecológica.

Sus aportes más importantes son:

1. Desarrollo Sostenible y Posdesarrollo: Escobar ha explorado críticamente las concepciones convencionales de desarrollo económico y ha propuesto alternativas al paradigma del desarrollo dominante. Su enfoque en el posdesarrollo busca promover modelos más sostenibles, equitativos y culturalmente diversos de desarrollo que respeten los límites ecológicos y las necesidades de las comunidades locales.

2. Ecología Política y Justicia Ambiental: ha investigado las interacciones entre la política, la economía y el medio ambiente, centrándose en la distribución desigual de los recursos naturales y los impactos ambientales de las prácticas de desarrollo. Su trabajo aboga por la justicia ambiental y por la protección de los ecosistemas locales y globales.

3. Globalización y Cultura: El análisis de Escobar sobre la globalización se enfoca en las dinámicas culturales y sociales que están en juego en un mundo cada vez más interconectado. Examina cómo las fuerzas globales afectan a las comunidades locales y cómo estas últimas resisten y se adaptan a los cambios globales.

4. Conocimiento Indígena y Cosmovisiones: ha valorado y estudiado el conocimiento indígena y las cosmovisiones tradicionales como fuentes de sabiduría y resistencia frente a la hegemonía del conocimiento occidental. Su trabajo destaca la importancia de reconocer y respetar las diversas formas de conocimiento y de relacionarse con el entorno natural.

ROSA INÉS CURIEL PICHARDO, también conocida como OCHY CURIEL, es una teórica feminista, cantante y antropóloga social afro-dominicana. Es reconocida por su contribución al establecimiento del movimiento de mujeres afro-caribeñas y por su defensa de la diversidad sexual y de género.

Sus más importantes aportes son:

1. Visibilización de las Mujeres Afro-Caribeñas: Ochy Curiel ha trabajado incansablemente para visibilizar y reconocer las experiencias, luchas y aportes de las mujeres afro-caribeñas en la sociedad dominicana y en el Caribe en general. Su labor ha sido fundamental para romper con la invisibilidad y el silenciamiento histórico de estas mujeres.

2. Desafío al Racismo y al Blanqueamiento: A través de su activismo y su trabajo teórico, Curiel ha desafiado activamente el racismo, el blanqueamiento y la hispanofilia en la República Dominicana y en la región del Caribe. Ha abogado por una mayor inclusión, reconocimiento y valoración de la diversidad étnica y cultural de la población afrodescendiente.

3. Feminismo Decolonial: Ochy Curiel ha promovido un enfoque feminista decolonial que cuestiona las estructuras de poder coloniales y patriarcales, y busca construir un feminismo más inclusivo, diverso y transformador. Su trabajo teórico ha sido fundamental para repensar las relaciones de género, raza y clase en el contexto afro-caribeño.

4. Defensa de la Diversidad Sexual y de Género: Curiel también ha sido una voz destacada en la defensa de la diversidad sexual y de género, abogando por los derechos y la visibilidad de las personas LGBTQ+ en la sociedad dominicana y en el Caribe. Su activismo ha contribuido a abrir espacios de diálogo y reflexión sobre la interseccionalidad de las luchas por la igualdad y la justicia social.

En resumen, la contribución de Ochy Curiel al establecimiento del movimiento de mujeres afro-caribeñas se destaca por su compromiso con la visibilización, la lucha contra el racismo y el patriarcado, la promoción de un feminismo decolonial y la defensa de la diversidad sexual y de género en la región. Su labor ha sido fundamental para empoderar a las mujeres afrodescendientes y para promover la equidad y la justicia en la sociedad dominicana y caribeña.

Estos postulados nos proponen desmenuzar y desnudar el doble discurso moral del “eurocentrismo” poniendo al descubierto sus maquinaciones de dominación y la depredación del mundo en consecuencia.

Los nuevos tiempos y el movimiento decolonial:

La Filosofía de la Liberación surgió principalmente entre fines de los años sesenta y comienzos de los setenta, vinculada con la dependencia, el marxismo latinoamericano, la Teología de la Liberación y las luchas populares. El llamado giro decolonial se consolidó después, sobre todo desde los años noventa y comienzos de los 2000, alrededor de la noción de colonialidad del poder, del saber y del ser. No fueron corrientes idénticas, aunque mantuvieron importantes conexiones.

La idea de que el pensamiento decolonial y la Filosofía de la Liberación perdieron vigencia es falso mas bien se fueron fragmentando en otras corrientes de pensamiento. Lo que ocurrió, más exactamente, fue que perdieron centralidad como lenguajes intelectuales y se transformaron en otras agendas: feminismos decoloniales, pensamiento indígena y afrodescendiente, pedagogías críticas, estudios sobre extractivismo, interculturalidad, territorio y autonomía.

Otra cuestión importante es el embate de la derecha que en forma violenta ataca sin piedad a toda idea de liberación por medio de la filosofía. Estas fuerzas de ultristas buscan satanizar a los movimientos populares debilitando el vínculo entre filosofía y praxis política. La Filosofía de la Liberación había nacido precisamente en un contexto de luchas contra el capitalismo dependiente, el imperialismo y el colonialismo. Ahora han surgido nuevamente renovados los movimientos neo-fascistas promovidos por los servicios de inteligencia del mundo-poder, por medio de fundaciones y organizaciones políticas fuertemente financiadas. Una de ellas es la Fundación Atlas y otra la Fundación Libertad, las cuales financian a los grupos libertarios de ultra-derecha.

Lamentablemente las cuestiones y políticas de genero fueron encontrando rechazo en las comunidades latinoamericanas donde prevalece la xenofobia y la homofobia. dando lugar a los grupos de derecha a criticar duramente estas cuestiones y capitalizando la simpatía de gentes de clase media poco pensantes de la sociedad. Lo que hay que analizar es que esas políticas de género son impulsadas por neoliberalismo y a la vez busca que grupos radicales la ataquen. Crea el remedio y a la vez la enfermedad.

Hoy debemos entender que la Filosofía de la Liberación y el pensamiento decolonial perdieron influencia por una combinación de factores políticos, históricos, institucionales y teóricos: la represión y satanización de las izquierdas, el exilio, la crisis del marxismo, el avance neoliberal, la fragmentación de los movimientos sociales, la competencia de nuevas teorías y la institucionalización académica de sus conceptos. Hoy debemos conocer - entender su importancia - rescatar sus valores y avanzar en un pensamiento superador.

 

 

José de Guardia de Ponté - 2024

.

 

www.coffar.org.ar

No se puede querer lo que no se conoce y no se pueede defender lo que no se quiere